Diez lecciones de empresarios exitosos

Aunque hay quien dice que nadie aprende de experiencias ajenas, la verdad es que hay muchas historias de otras personas que vale la pena escuchar, sobre todo cuando se trata de empresarios exitosos.

Elon Musk, Oprah, Mark Zuckerberg y otros grandes empresarios aprendieron muchas lecciones antes de llegar donde están hoy. Lo que estas personas exitosas han vivido durante su camino es parte importante de su éxito. Para quienes quieren emularlos, aprender sus lecciones de vida será como tomar el mismo atajo de los mejores maestros.

Zuckerberg evita tomar demasiadas decisiones en solo un día, Jeff Bezos invita a todos a hacer lo que aman, mientras que para Richard Branson el dinero no lo es todo. Aquí sus diez lecciones más importantes.

  1. Aprende del fracaso

Elon Musk es ese excéntrico millonario que quiere hacer posible lo que parece imposible (por algo, Marvel se inspiró en él para crear a Tony Stark), una actitud que lo ha llevado a fracasar en muchas oportunidades.

SpaceX, su compañía privada de exploración espacial, falló una y otra vez en diversas pruebas para desarrollar cohetes y ponerlos en órbita. En 2016, un cohete que transportaba entre su cargamento un satélite de Facebook valorado en más de 200 millones de dólares, explotó inesperadamente.

Musk lo describió como el fallo más duro de su empresa. Utilizó el hecho para mejorar toda la infraestructura de sus cohetes e, incluso, al darse cuenta de que la imagen pública de su empresa se había visto afectada, decidió cambiar sus políticas de comunicación y transparencia.

Hoy, SpaceX ya ha hecho 17 viajes exitosos al espacio e importantes alianzas con la NASA. Logros que no habrían sido posibles de no corregir sus errores.

  1. Evita el decision fatigue

Siempre que puede, Mark Zuckerberg viste la misma ropa. Pero no es el único. Steve Jobs usaba comúnmente los mismos jeans junto con un suéter negro. Incluso el expresidente Barack Obama prefiere los trajes azules antes que nada.

Podría parecer un rasgo obsesivo-compulsivo, pero es el resultado de una valiosa lección: simplificar las decisiones.

Decision fatigue, choice fatigue o simplemente “fatiga de decidir” es un fenómeno psicológico que ocurre cuando se toman muchas decisiones al día. Y como los empresarios y las personas importantes toman normalmente una buena cantidad de decisiones muy importantes al día, deciden simplificar las más triviales o menos importantes para concentrar su imaginación y su razonamiento en las más importantes.

  1. Haz lo que te hace feliz

A estas alturas suena como un cliché, pero si Jeff Bezos y Howard Schultz dicen que han logrado lo que han logrado porque son felices haciéndolo, entonces algo de cierto debe tener.

De hecho, Jeff Bezos odia la idea de lograr un balance entre un trabajo aburrido y una vida personal feliz. Él insta a todos a hacer lo que les gusta y, si no les gusta, a buscar otra manera de hacerlo o a simplemente abandonarlo. Una lección que aprendió en su camino de volverse el CEO más importante del mundo.

  1. Arréglatelas tú mismo

De su abuelo, Jeff Bezos aprendió que en la vida hay muchas cosas que solucionar y muchas veces nadie tiene la respuesta correcta. Y, tal y como lo hacía su abuelo, Bezos vive algunos meses en un rancho.

Allí, lejos de amigos, familiares, vecinos y oficinas de servicios emprende proyectos de construcción que debe resolver por él mismo. Así ejercita su capacidad de resolución y su autosuficiencia.

Bezos cree que de las lecciones aprendidas en este ejercicio nació la idea de Amazon Marketplace. Cuando Amazon quiso expandir sus operaciones sin realizar grandes inversiones, Bezos tuvo la idea de invitar a terceros a operar en su plataforma como intermediarios, de manera de ampliar el catálogo de productos que se pueden hallar en Amazon.

  1. Persevera

Antes de ser el CEO de Starbucks, Howard Schultz tenía una muy buena vida. Su trabajo era bueno, su vida también. Pero él quería algo más.

Al revisar los números de ventas de la empresa de fabricación de vasos en la que trabajaba, le llamó la atención una orden inusual: un gran pedido de Starbucks. Se dio cuenta de que a la, por entonces, pequeña empresa, le apasionaba el café. Pronto se contagió de su pasión y quiso trabajar allí.

Así que decidió ofrecerse a Jerry Baldwin, uno de los fundadores, para obtener un puesto gerencial. Persiguió por meses a Baldwin en busca de una oportunidad. Tras varias cenas, Baldwin le dijo que había planificado una reunión con los accionistas para que les explicase su propuesta y su visión de negocios. Pero, la mañana del día de la reunión, Baldwin le dijo a Schultz que la reunión había sido cancelada.

Pero Howard Schultz no se rindió: le dijo a Baldwin que cometía un error. La insistencia de Schultz hizo cambiar de parecer a Baldwin. El resto es historia.

  1. El dinero no lo es todo

Larry Page y Sergey Brin, las mentes detrás de la creación de Google, rechazaron ofertas millonarias de otras compañías que querían comprar Google. Para ellos, lo que ofrecían nunca era suficiente. Mark Zuckerberg tuvo una reacción parecida cuando Yahoo! quiso comprar su compañía.

Cualquiera podía tomar el dinero y retirarse para toda la vida, pero estos hombres con visión se dieron cuenta de que el proyecto de sus vidas tenía un valor superior al dinero.

Richard Branson, el millonario del grupo Virgin, suele repetir que el dinero, las mansiones y los yates no hacen que las personas disfruten más su vida. Bien se podría decir que el dinero no sedujo a Zuckerberg y los creadores de Google porque disfrutaban lo que hacían.

  1. Considera tus oportunidades

Luis von Ahn, el guatemalteco creador de las empresas Captcha, Recaptcha y Duolingo, tiene muchas cosas para enseñar sobre ideas de negocio y estilo de vida.

Una de sus más grandes lecciones de vida es valorar las oportunidades y qué se invierte el tiempo. “Si te invitan a dar una conferencia dentro de un año, pero tú no lo harías la próxima semana, entonces no aceptes”.

Para él, el tiempo es muy importante. Y si algo no es emocionante, entonces no es una oportunidad que quisiera aprovechar: ese es su criterio para definir cuáles son las mejores oportunidades. Por eso dejó su empleo en Google y fundó su propia compañía.

  1. Sé curioso

Kevin Harrington, fundador y dueño de As Seen On TV y muchas otras marcas (además de jurado en el famoso programa de televisión Shark Tank), invita a las personas de negocio a ser curiosas.

Su imperio de negocios creció gracias a su curiosidad. Cada vez que se presentaba una oportunidad de negocios investigaba un poco sobre el mercado y la necesidad de una solución. Esa es la clave que explica por qué su nombre figura en la lista de socios de más de cien empresas y cómo construyó su fortuna.

Cuando se preguntó por qué los infomerciales no tenían éxito en las noches y en las mañanas, se dio cuenta de que no entretenían y, por ende, no vendían. Así que tuvo la idea de crear infomerciales estilo programas de TV. El éxito de este formato le vale el ser conocido como “el inventor de los infomerciales”.

  1. Ten consistencia y paciencia

“Sin importar cuán grande sea el talento o el esfuerzo, algunas cosas simplemente toman tiempo. No puedes tener un bebé en un mes dejando a nueve mujeres embarazadas”. Eso lo dijo alguna vez el millonario inversionista Warren Buffett.

Las ganas de tener resultados inmediatos es el motivo del fracaso de muchas buenas ideas y de personas muy talentosas. Warren Buffet lo sabe bien, pues ha visto muchos impacientes quedarse en el camino.

Oprah, reconocida por Forbes como la primera mujer en construir una fortuna multimillonaria y considerada como una de las cien personas que cambiaron el siglo XX, abrió su propio canal de TV. Al principio, y a pesar de su fama, su rating era bajo, pero ella se repetía a sí misma un mantra aprendido en un libro de Elie Wiesel: “Todo éxito viene con paciencia y con la paciencia, viene el poder”.

  1. Sueña en grande

El padre de Richard Branson no es una persona que entraría en esta lista. Sin embargo, enseñó a este exitoso hombre de negocios uno de sus lecciones de vida: soñar en grande.

Ted Branson quiso ser arqueólogo, pero no lo consiguió. Sin embargo, se aseguró de dejarle claro a su hijo que soñase en grande y que podía lograr lo que se propusiera.

Hoy, Richard Branson es dueño de más de 500 empresas y es reconocido como uno de los filántropos más grandes del mundo, porque además de ser exitoso, otro de sus sueños es ayudar a los demás.

J.K. Rowling, la novelista creadora de la saga Harry Potter, tuvo la misma capacidad de soñar en grande al escribir sus primeras novelas. Luego volvió a ponerla en práctica cuando, tras el éxito de sus primeros libros, le pidieron extender la saga. Se estima que su riqueza supera los 50 millones de dólares. Y todo comenzó con su capacidad de imaginar más allá de lo que podían ver sus ojos.

Las lecciones aprendidas por estas exitosas personas de negocios pueden cambiar vidas. Comprenderlas y adoptarlas es un paso más hacia el éxito.