Siete formas en la que los exitosos practican el mindfulness

La vida moderna ha hecho que cada día podamos disfrutar menos de los pequeños momentos del día. El estrés está presente en casi todo lo que hacemos y vivimos ansiosos a la espera de que llegue el fin de semana para descansar o las próximas vacaciones para cambiar de aire. Si quieres llevar una vida más feliz y plena, debes dejar de vivir “en piloto automático”: el mindfulness podría ayudarte.

Esta es una técnica de relajación que consiste en vivir con atención plena. Es decir, se trata de entrenar la mente para que tenga la capacidad de estar atenta “al aquí y al ahora”. La mente humana suele dispersarse con facilidad; el mindfulness le ayuda a estar más focalizada y concentrada. Al mindfulness también se le considera un estilo de vida, porque la práctica de sus principios se aplica al día a día.

Si vives con atención plena es posible encontrar placer en cualquier actividad, no solo en las experiencias agradables por naturaleza, como salir de paseo o viajar, sino incluso en las más rutinarias como trabajar, hacer las tareas del hogar o ir al supermercado. Las personas exitosas incorporan el mindfulness en su vida para sentirse bien emocional y físicamente, y la ponen en práctica de varias formas.

  1. Están en el presente

Este es uno de los preceptos del mindfulness: vivir en el presente. Si estás consciente de lo que sucede en el hoy pones límites a tu mente para que no se vaya al pasado o al futuro. Según un estudio de la Universidad Harvard, la mente divaga una media del 46,9% de las horas de vigilia. Es importante tratar de llevar esto al mínimo y cuando suceda debes traer la mente de nuevo al presente con tranquilidad.

  1. Controlan sus emociones

El mindfulness ayuda a tomar conciencia plena de las emociones con el objetivo de eliminar la frustración que produce el hecho de no poder cambiar ciertas situaciones. Por ello, quienes lo practican aprenden a controlar sus emociones y no las racionalizan: solo las identifican, se permiten sentirlas y luego buscan opciones para entrar en un estado más sereno. Por esto las personas exitosas son capaces de actuar de manera más calmada ante situaciones de estrés.

  1. Prestan atención a sus pensamientos repetitivos

Los humanos tenemos unos 60.000 pensamientos diarios; la mayoría son repetitivos, negativos y del pasado. El mindfulness implica prestarles atención, aceptarlos y descubrir de dónde vienen. Así puedes evaluarlos y entender que forman parte de un proceso de transformación de tu ser. Cuando los haces conscientes, tienes el poder de cambiarlos.

  1. Administran bien su energía

Son muchas las decisiones que puedes tomar a lo largo del día, desde las más sencillas (qué ponerte o qué comer) hasta diseñar una estrategia de marketing. Las personas exitosas que practican el mindfulness aprenden a identificar qué actividades requieren más o menos de su energía para establecer prioridades.

  1. Controlan sus reacciones

Otra práctica importante de este estilo de vida tiene que ver con las reacciones ante ciertas situaciones. Es importante que te tomes un tiempo para reflexionar antes de actuar. Con la práctica del mindfulness tus respuestas responderán a tu razón y no a las emociones momentáneas.

  1. Dejan atrás la perfección

Las personas exitosas entienden que la perfección y la excelencia no van de la mano. Aprenden que todos somos ‘imperfectos’ y así evitan caer en el círculo de la autocrítica constante que tanto daño puede hacernos. Por ello, quienes practican el mindfulness aceptan la imperfección y la hacen parte de ellos y de su equipo, porque entienden que a partir de ella pueden surgir grandes cosas.

  1. Ríen más

Si entrenas la mente para dejar de lado los pensamientos que llevan al pasado o al futuro, estás más consciente del presente y no te dejas llevar por las emociones, podrás liberarte de preocupaciones. Te sientes más feliz y la risa aparece de forma natural.

Para quienes quieren iniciarse en la práctica del mindfulness, la recomendación es comenzar poco a poco y concentrarse en la respiración. Cada vez que sientas que tu mente empieza a divagar, a traer pensamientos del pasado o repetitivos, por ejemplo, debes traerla de vuelta; para ello la respiración consciente es clave.

Recuerda que la esencia de esta técnica es vivir siempre en el presente y tratar de evitar que la mente se disperse. Si aprendes a controlarla, así como a tus emociones y reacciones, podrás vivir más tranquilo y en armonía con tu entorno.