Siete reglas de oro para tener éxito en los negocios

Emprender es el sueño de muchos y aunque no se logra de la noche a la mañana, hay algunas claves que pueden guiar tu proceso y darte las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos con una visión más clara mientras disfrutas cada etapa del camino. Todas las rutas que emprendemos en los ámbitos personal y profesional tienen algo en común: están llenas de retos que demandan atención y pensamiento antes de actuar.

Cuando las cosas se hacen con ímpetu y emoción, cuando nos unimos a personas que nos aportan valor, cuando buscamos innovar y ser líderes estamos trazando el camino al éxito. Estas son las siete claves que te ayudarán a llegar a donde quieras con tu negocio:

1. Pasión: la pasión es algo que se siente, no que se piensa. Pregúntate si estarías haciendo otra cosa diferente a la que haces ahora y si la respuesta es sí, huye. Cuando las cosas se hacen de manera apasionada se actúa con iniciativa y asertividad. Ten en cuenta que aunque para alcanzar el éxito no hay atajos y es algo que se construye poco a poco, la pasión actúa como combustible y te mantiene activo y con ganas de comerte al mundo sin importar si estás o no empezando.

Si al hablar de tus ideas, de tu negocio y de tus planes tu corazón se acelera o sientes que te invaden muchas emociones, ahí está la pasión: es el momento de actuar.

2. Talento: escoge un equipo multidisciplinario y competitivo, gente que vaya a agregar valor a tu trabajo y a destacarse del resto. Ten en cuenta que no eres experto en todo: necesitas asesores en finanzas, comunicadores, creativos y especialistas en mercadeo y ventas, entre otros, para que te ayuden a tomar las decisiones correctas en los campos que no dominas. Aprender a delegar es fundamental.

Y ojo que el talento no solo implica personas que van a formar parte de tu equipo, sino también las de tu entorno; por lo tanto, el networking es indispensable. Rodéate de personas fuertes, influyentes y poderosas, no solo por sus recursos económicos, sino también por su experiencia y conocimiento.

3. Objetivos claros y alcanzables: si no tienes claro a dónde quieres llegar, cualquier camino te servirá. Si en algo coinciden los expertos del mundo de los negocios es que la formulación de objetivos es clave. Lo más importante es que tengas presente qué quieres lograr y entiendas cómo lo vas a alcanzar. Además, que a corto, mediano y largo plazo te traces objetivos que puedas lograr. Si estás iniciando un negocio, por ejemplo, no puedes plantearte ser el líder del sector en tres meses, porque no lo puedes alcanzar. No te desmotives por metas imposibles.

Las metas deben ser concretas, medibles, que no entren en conflicto con tus propios intereses y que sean realistas; no es lo mismo plantearte “aumentar las ventas”, por ejemplo, que tu meta sea incrementar un 10% las ventas en un mes. Una vez que tengas claro lo que quieres, deberás realizar tu máximo esfuerzo y aprovechar los recursos a tu disposición para alcanzar lo que te has propuesto.

4. Conexión con las personas: garantiza siempre que tus productos lleguen al público indicado; analiza sus edades, género, cultura y comportamientos. No se trata de pensar en cualquiera, ni siquiera en demasiadas personas, sino en las indicadas. A veces intentamos abarcar tanto que al cabo de poco tiempo estamos abrumados y desistimos.

Comprende a las personas, conéctate con sus gustos, necesidades y anhelos; solo si entiendes qué quiere la gente podrás ofrecer el producto o el servicio adecuados. Gana su confianza, apela a sus emociones, ponte en su lugar y, sobre todo, llena sus expectativas. Esto mejorará tu reputación, y si las personas se sienten felices con tu oferta, la van a recomendar.

5. Liderazgo: un jefe se consigue a la vuelta de la esquina, un líder no. El liderazgo implica inspirar a otros y ganarte su confianza por tus decisiones, porque corres riesgos, porque actúas con determinación. Un líder es como un director de orquesta: tiene muy claras las funciones y los talentos del equipo; por eso sabe motivar a cada miembro.

6. Innovación: el éxito no se logra con suerte, sino con mucho trabajo. Analiza tu entorno, la competencia y los modelos de éxito en tu sector y en otros; evalúa qué hacen los demás y qué te falta. Pensar “fuera de la caja”, crear, aportar valor agregado y diferenciarte pueden servirte de palancas para resaltar en tu actividad y ocupar los primeros lugares en la mente de los consumidores. Destácate por lo que otros no han ofrecido y ve siempre un paso adelante.

Ser innovador no se logra de la noche a la mañana. Para ello hay que ser curioso, impaciente e inconforme. Las personas que se aburren de la monotonía son quienes deciden tomar riesgos, que si bien pueden tener resultados negativos, también pueden ser la puerta para alcanzar el éxito.

7. Resiliencia: es necesario ser flexible, adaptarse a los cambios y, sobre todo, saber sobrellevar las situaciones cuando se presentan dificultades. Cuando eres joven tienes menos cosas que perder, porque apenas inicias tu camino. En México, según el Reporte Global de Emprendedores que anualmente realiza la empresa Amway, a pesar de que 90% de las personas tienen una visión positiva del emprendimiento, 87% consideran el miedo al fracaso como su mayor obstáculo para animarse a emprender un negocio.

Aprender a tolerar el fracaso y desarrollar herramientas para superarlo va a determinar tu grado de resiliencia y adaptabilidad en el mundo de los negocios.

Estas siete claves te servirán para alcanzar el éxito en tu negocio. Todas son indispensables y de nada sirven aisladas: hay que mezclarlas, y disfrutar y vivir con emoción todo el recorrido. En el proceso, en la maduración y en el aprovechamiento de cada momento están las claves del éxito. Emprende con pasión, rodéate de talento, define tus objetivos y metas, conecta con las personas, lidera, innova y sé flexible.